Plea bargaining en Inglaterra



En la actualidad en Inglaterra según la edición 98 de Blackstone[1], hay ciertas reglas sobre actuación de los abogados (barristers) establecidas en un caso fallado por la Cámara de Apelaciones en el que se anuló una condena por haberse apartado el juez de lo manifestado al abogado acerca de la pena a imponer y que fue lo que determinó el reconocimiento de culpabilidad del acusado. El caso es de 1970 (Turner) y las reglas son varias y se destacan las que establecen que debe haber libre acceso entre el abogado y el juez, que cualquier discusión debe hacerse con la presencia de ambos abogados y, si estuviera presente en el tribunal, del solicitor que represente a alguna de las partes. La otra regla importante es la de que el juez no debe anticipar la sentencia que piensa imponer, salvo el caso de si va a permitir o no condicionalidad y otras formas de la eventual sentencia.
Un comité que se expidió en 1986, antes de entrar a regir el servicio de Acusaciones de la Corona, consideró las reglas aplicables al reconocimiento de culpabilidad, entendiendo legítimo que el abogado de la acusación acepte un reconocimiento de culpabilidad por un cargo menor contra el compromiso de no producir prueba de otros cargos. Lo basó en que es totalmente facultativo del profesional aportar o no pruebas. Se acota esa atribución con la consideración de que en caso de haber requerido opinión del juez ésta resulta luego vinculante para él. Además la práctica usual es que el abogado explique en la audiencia pública sus razones para aceptar el reconocimiento de culpabilidad. Si el juez llegara a estar en desacuerdo puede obligar al abogado a consultar con el Director de Acusaciones Públicas.
En un caso ocurrido en 1993 el juez, en desacuerdo con el abogado –que seguía instrucciones de sus mandantes—, dispuso producir pruebas de cargo con lo que hubo lugar a una anulación del juicio por la Cámara de Apelaciones.



[1] Blackstone´s Criminal Practice, Londres, 1998, Blackstone Press Ltd.