Resolución de conflictos en Etnología - Nader & Todd


Laura Nader and Harry F

Laura Nader and Harry F. Todd Jr. (editors) THE DISPUTING PROCESS - LAW IN TEN SOCIETIES (New York, Columbia University Press, 1978).

Trabajos de campo efectuados en el período 1965/1976 encamina­dos a investigar la presencia y la utilización de procedimien­tos de resolución de litigios en pequeñas aldeas de: 1) Nueva Guinea (Indonesia); 2) Escandinavia; 3) Bavaria; 4) Turquía; 5) Líbano (musulmán sunnita); 6) Ghana; 7)Cerdeña; 8) Zambia; 9) Líbano (multireligioso); 10) Méjico.

(De la introducción de Nader y Todd)

El Derecho (la Ley) tiene muchas funciones. Sirve para e­ducar, castigar, mortificar, proteger intereses públicos y privados, proporcionar distracción, conseguir recursos, dis­tribuir recursos escasos, mantener el status quo, mantener sistemas de clases y dividir sistemas de clases, integrar so­ciedades y desintegrarlas...La Ley puede ser una causa del de­lito; por su poder discrecional desempeña el rol de definirlo. Puede fomentar el respeto o el desprestigio de si misma. (pag. 1).

De acuerdo con Gluckman se distinguen modelos de procedi­miento según la naturaleza de las vinculaciones y los agrupa­mientos sociales en un enfoque estructural-funcional. La vin­culación entre los litigantes determina la forma del procedi­miento para zanjar la disputa y su resultado. La variable es el grado de complejidad de esas vinculaciones. Los litigantes que tienen vinculaciones múltiples o continuadas (como el di­rigente Barotse con sus vecinos con quienes tiene lazos polí­ticos y familiares) confian en la negociación o mediación lo que tiende a resultados transaccionales. Los litigantes vincu­lados por relaciones simples (como el empleado con su emplea­dor, el conductor del ómnibus con el pasajero, etc.) se remi­ten a procedimientos de arbitraje o adjudicación lo que tiende a resultados absolutos (ganar o perder). (pags. 12/13).

El zanjamiento de las disputas por la vía jurídica no sur­ge si no existe entrecruzamiento de vínculo social reconocido entre las partes. Esto demuestra la cualidad determinativa del agrupamiento social y se comprueba con un trabajo anterior de Nader de comparación entre aldeas en Líbano y en Méjico. (pag. 14).

En todas las sociedades hay alguna contradicción entre la ideología que gobierna la estructura jurídica y la manera en que esa estructura opera en la realidad. Pero las contradic­ciones más notorias aparecen en comunidades caracterizadas por la diversidad social y cultural. La ley tiene un claro funcio­namiento como equilibradora de fuerzas y aseguradora de ecua­nimidad pero también como legitimadora de las relaciones de dominio de unas culturas o subculturas sobre otras. (pag. 21).

Todos los pueblos investigados en el libro viven dentro de las fronteras de un estado-nación, sea una nación nueva o an­tigua. Todos ellos sienten el poder del sistema legal nacional y eligen, si tienen la alternativa, utilizarlo o no, o bien encuentran la manera de arreglarselas con él. (pag. 29).

¿Cómo será la vida de la gente en los paises en desarrollo si están integrandose cada vez más en estructuras de estados o naciones y, en la misma proporción, sus conflictos provienen de contactos con organizaciones impersonales de gran escala en lugar de contactos con sus vecinos? Un gran problema para las naciones del futuro será que sus más importantes mecanismos de integración y consolidación nacional sean desdeñados y recha­zados por la mayoría de la población. (pag. 30).

La hipótesis es que el éxito de una nación (entendido como el desarrollo económico) y aún la existencia misma de la na­­ción, dependen de la creación de una población homogénea y que la mejor manera de lograrlo es por medio de la ley, general­­mente el derecho importado de Occidente. (pag. 32)...El Dere­cho occidental, codificado o no, ha afectado prácticamente a todos los paises del mundo (pag. 39)...A aquéllos que crean que el orden no puede conseguirse sino con el Derecho occiden­tal, los trabajos del libro les demostrarán que no es así. A aquéllos que consideran que la homogeneidad por medio de la Ley es el mejor camino hacia la modernidad, quedarán contra­­riados por las comprobaciones. A aquéllos que creen que las sociedades pequeñas no tienen dificultades en instrumentar so­luciones pacíficas de las controversias encontrarán que las pruebas los contradicen. Lo que sería un signo alentador para el futuro es el rol que los pueblos modernos han desempeñado en la implementación consciente de foros para la justicia. (pag. 40).

Klaus-Friedrich Koch Política y cerdos en las montañas de Nue­va Guinea: agravación de conflicos entre los Jalé ("Pigs and Politics in the New Guinea Highlands: conflict escalation among the Jalé")

Habitantes de villorios compactos a lo largo de los valles de la región del Jalémó en las montañas centrales del Oeste de Nueva Guinea, según Koch, que trabajó entre ellos entre octu­bre de 1964 y Julio de 1966, pueden llegar hasta a una guerra por cualquier conflicto.

Los Jalé no distinguen los daños causados con intención o por inadvertencia. La responsabilidad no supone ninguna cues­tión de culpabilidad o inocencia. Las relaciones de parentesco y residencia determinan el deber de compensar los daños causa­dos pero la indemnización es la misma, dice Koch, en el caso de quien invita a su vecino a un viaje de negocios donde este último cae a un precipicio, el marido cuya mujer muere en el parto de su hijo y el que mata a otro en una disputa. Los tres responden en igual medida.

Pero la diferencia en los tres casos está en el modo de hacer cumplir la sanción. Los parientes de la madre fallecida, interesados en mantener la ventajosa relación establecida con el matrimonio, serán más tolerantes con el marido cuyo pene causó el daño y le darán más tiempo para entregar los cerdos fijados como indemnización. En cambio requerirán una compensa­ción inmediata del vecino con quien comparten intereses menos tangibles. Y no aceptarán nada del homicida contra quién pro­curarán venganza de sangre.

El análisis de un caso particular cuya historia describe Koch con todo detalle, lo lleva a la siguiente observación: la intervención de los hombres que consiguieron terminar la pro­longada disputa revela que el conflicto con un enemigo externo funciona para el arreglo de las disputas locales.

Las conclusiones de Koch son las siguientes: los Jalé tie­nen muy pocos y muy ineficaces medios de terciar en un con­flicto. Las restricciones de quien resulta agraviado para to­mar represalias dependen totalmente de la comunidad de intere­ses entre los oponentes. 1) Si son parientes o corresidentes no emparentados se trata de la necesidad de mantener la soli­daridad de la "casa de los hombres"[1]para la protección de sus intereses políticos y económicos; 2) si se trata de cónyu­ges o afines, el interés recíproco en mantener la rela­­ción de intercambio grupal; 3) si se trata de distritos o vi­llorrios vecinos es la necesidad de los grupos locales de for­mar alianzas militares contra enemigos de otras villas o re­­giones. Barbara B. Yngvesson The Atlantic Fishermen

Investigación en una comunidad de pescadores hecha en 1967/68. La isla, Rock Island, donde viven 314 personas, está ubicada en la costa atlántica de una nación industrializada de Occidente. No tiene gobierno formal aunque en 1967 se formó un concejo a cargo de gestionar intereses comunes. Pertenece a un distrito municipal a cuya asamblea envía representantes pero todo lo que sea gubernativo transcurre fuera de la isla.

La primer aseveración es que un acto que se considera nor­mal si es llevado a cabo por un pariente o un miembro de la comunidad, genera una respuesta muy distinta si lo es por un "outsider". En concreto la observación de casos indica que só­lo los "outsiders" cometen robos o delitos contra la propiedad ("theft"). Los casos de apropiaciones por miembros de la comu­nidad son considerados "préstamos" o bien, descuidos en la distinción de lo propio y lo ajeno.

Los comportamientos lesivos ("grievances") desde el punto de vista de la comunidad de pescadores como grupo, sugieren, según Ingvesson, dos actitudes alternativas: (1) son hechos normales que alguien individualmente puede considerar lesivos; o bien (2) son transgresiones que conciernen a la comunidad. El criterio para catalogarlos en una u otra categoría depende de la naturaleza del acto, de la importancia, pero, sobretodo, de la relación entre las personas involucradas.

Las conclusiones son que las perspectivas de duración y mantenimiento de esa relación determinan la actitud de res­­puesta frente a la transgresión. Si existen esas perspectivas se tenderá a buscar soluciones informales, amistosas o trans­accionales. El proceso será diádico y la atención puesta en la persona más que en el acto. Lo contrario ocurrirá si no se dan esas perspectivas en cuya hipótesis, además, el proceso tende­rá a ser triádico, concentrado en el acto y en procura de un vencedor.
John E. Rothenberger La dinámica social del arreglo de con­flictos en una aldea musulmana sunnita en Líbano ("The social dynamics of dispute settlement in a sunni muslim village in Lebanon")

Qarya es una aldea de 1100 habitantes en las montañas del Norte del Líbano. El trabajo de campo data de 1966/67.

La estructura social comprende distintos linajes de línea paterna, reunidos en clanes y divididos en tres clases. Cada linaje tiene un representante y hay un alcalde de toda la al­dea. El cargo es electivo y se disputan dos facciones tradi­cionales cuyo antagonismo permea casi todas las actividades de la aldea. La adhesión a las facciones es por linajes y no por personas. Hay autoridad policial a media milla de distancia de la aldea. Tribunales formales hay un poco más lejos.

Los conflictos se resuelven por distintos procedimientos informales internos (mediación, arbitraje, etc.) y, sólo en última instancia, con las autoridades policiales o judiciales.
Tanto los conflictos en si (a los gritos desde las azoteas) como los procedimientos de arreglo (mediaciones o arbitrajes) son públicos.

Los sistemas jurídicos implicados son tres: la legislación de la nación, las costumbres de la aldea y las normas religio­sas musulmanas.

Pero los conflictos internos de un linaje son usualmente arreglados por el wajiih (representante). Si, en cambio, los conflictos son entre distintos linajes, la autoridade es el mukkhtaar (alcalde).



[1]Es una casa sagrada compartida por los hombres iniciados del distrito, sede de mucha actividad ritual, en la que no pueden ingresar mujeres ni varones no iniciados y que tiene un santuario especial que sólo pueden ocupar "hombres de conocimiento" (que han pasado una segunda iniciación).