Buenos Aires: Código Procesal


Sigue una línea semejante a la de Córdoba inclinándose a un sistema más acusatorio que el inaugurado en 1939 o el seguido actualmente por el código nacional. Pero no tiene ninguna parti­cipación ciudadana.

Instrucción por los fiscales: es la regla, igual que en Córdoba y constituye la transforma­ción más importante consistente en suprimir el juez de instrucción (art. 267). Parece estar más resaltada, aunque sólo sea nominalmente, su discrecionalidad (art. 56). Hay cuatro categorías de fiscales: el agente fiscal que es el que se encarga de la investigación preparatoria (ya no se llama más instrucción); el que actúa ante el tribunal de juicio; el de la Cámara de Garantías (ya no es más de apelacio­nes) y el de Casación (arts. 57/59). Es semejante al código cordobés todo lo relativo a las atribuciones respectivas de fiscales y jueces de garantías (la denominación de este último es distinta, en vez de juez de instrucción) (arts. 268 y 290/291). En la disidencia sobre el sobreseimiento resuelve el fiscal del tribunal de juicio (art. 326). Está previsto la realización de actos irreproductibles con control de las partes (arts. 275/6).

Sin embargo, tal como ocurre también en Córdoba, la completa igualdad de partes que supone un sistema acusatorio, hace cierta concesión a la actuación del fiscal como autoridad y, sobretodo, no contempla la atribución del interrogatorio cruzado que es el dato fundamental de ese control (art. 279 equivalente a los arts. 308 y 311 de Córdoba).

La duración de la investigación preparatoria tiene un plazo de cuatro meses, pero con conocimiento del juez de garantías se puede prorrogar otros dos y otros seis en casos de excepción (art. 282). No están muy claras las consecuencias del vencimiento en cuanto a las sanciones del incumplidor pero está claro que se lo sustituye y que quedan todavía otros dos meses para completar la investigación (art. 283). También figura la regla de la fata­lidad de los términos cuando hay detenidos (art. 141) Lo que no está en cambio (como en el art. 350 inc. 5 del código cordobés) es el sobreseimiento por vencimiento de los plazos.

Particular damnificado: se mantiene la tradición del código bonaerense del particular damnificado que es menos que un quere­llante (art. 77/82).

Policía: A diferencia del código cordobés que expresamente alude a la dirección por el fiscal de la policía judicial (art 71), el de Buenos Aires habla de la "policía en función judicial" (art. 56) lo que constituye todo un tema.

Imputado: Está la regla de la coerción limitada a la necesi­dad (art. 148) a la que hace remisión la norma sobre prisión preventiva (art. 157). Está previsto el arresto por determinación del fiscal hasta doce horas y la prórroga de seis horas por el juez (art. 149) lo mismo que la aprehensión en flagrante (arts. 153/4/5)

Defensores: Es bastante garantizador que se contemple su presencia desde el primer momento pero una pequeña variante de redacción restringe los requisitos del código cordobés: no se exige la asistencia a la declaración: basta con que se los noti­fique y que el imputado haya podido asesorarse y recibir consejo sobre la conveniencia de la declaración (art. 308). No está prevista la declaración policial pero no parece del todo garan­tista que el pedido del imputado de declarar ante el juez deba ser motivado.

Regla de exclusión: esta prevista en el art. 211 con la consecuencia de la ineficacia probatoria.

Interrogatorio en el debate: Está reforzado el carácter acusatorio en que no se requiere la declaración inicial del imputado en el debate. Solamente se prevé el interrogatorio de identificación y la potestad de declarar voluntariamente cuando quiera (arts. 354 y 358). Además la forma del interrogatorio sugiere bastante la cross examination y hasta el examen "redi­recto" de la práctica anglosajona (art. 360). Lo mismo refuerza el carácter acusatorio la regla expresa de que el presidente del tribunal controla y que las preguntas de los miembros del tribu­nal son excepcionales, al finalizar cada exposición (art. 364).

Finalmente, igual que el código cordobés, el de Buenos Aires, también tiene prevista la revisión por cambios jurispru­denciales (art. 467 inc. 8).

Juicio abreviado: Es semejante a los de otros ordenamientos locales y solo tiene reminiscencias del guilty plea pese a que mantiene la exigencia del reconocimiento de culpabilidad (art. 399).